You are here

Iowa City: donde algunos escritores viven de serlo

In this piece about Iowa City for the Spanish-language edition of CondéNast Traveler, Alba Lara Granero (MFA in Spanish Creative Writing at UI) describes nicely the ins and out of a writer’s life in a UNESCO City of Literature, covering the iconic local institutions: the International Writing Program, the Writers’ Workshop and the legacy of Paul Engle, as well as several of Kurt Vonnegut’s do’s and don’ts (including the legendary Fox Head Tavern). Take a look!

Shambaugh HouseHan venido de todo el mundo. Estarán en Iowa City unos meses, unos años, toda la vida. Están inscritos en elWriters’ Workshop, en el Máster de Escritura en Español, fueron seleccionados para formar parte del International Writing Program, están en sus casas escribiendo sin que nadie lo sepa, se sientan en las cafeterías con los ordenadores encendidos y un documento de Word abierto (algunos, más sofisticados, utilizan otros programas de escritura), van al baño a anotar algo para no olvidarlo, piensan versos frente al río, tienen cinco años y están en talleres escolares, publican rimas en la revista local, son camareros de los antros de la ciudad, son camareros de los restaurantes caros de la ciudad, se acuestan pronto, cierran bares (a las dos de la mañana), se relacionan, se aíslan, escriben o quieren escribir, tienen becas, padres adinerados o contratos de docencia con la universidad.

Incluso Kurt Vonnegut lo reconocía: pensaba en el estado de Iowa y le venían tres cosas a la mente: maíz, cerdos… y escritores. El autor de Matadero cinco escribió estas palabras en memoria de Paul Engle, un iowano intrépido que en 1937 había tomado las riendas del primer y más famoso programa de escritura creativa en Estados Unidos, el Writers’ Workshop, y fundó más tarde la residencia literaria del International Writers Program. La ironía de Vonnegut era un nadieesprofetaensutierra lanzado con mucha gracia y bastante mala leche a la cara de los iowanos. Paul Engle, continuaba Vonnegut, se merecía una medalla póstuma de la guardia marítima por todas las vidas que había salvado, incluyendo la suya propia al contratarlo como profesor en Workshop entre 1965 y 1967.

El Writers’ Workshop sigue hoy vivo y coleando. Cincuenta escritores, especialmente de Estados Unidos, pero no solo, entran cada año al Dey House, una casita muy acogedora donde comparten sus textos con otros escritores para tallerearlos mientras toman café. Por el Workshop han pasado alumnos tan célebres como Flannery O’Connor, Tennessee Williams o Paul Harding. Los seleccionados tienen dos años (algunos incluso tres) para dedicarse a escribir con un sueldo ajustado a cambio de dar clases de literatura y retórica a estudiantes más jóvenes. Desde hace cinco años, también en la universidad de Iowa, el Máster de Escritura en Español, mucho más modesto y limitado de recursos, se abre camino. El programa, donde son hoy profesores Luis Muñoz, Horacio Castellanos o Ana Merino, da una oportunidad literaria a otro grupo de escritores. El edificio donde los que escriben en español tienen sus talleres es un bloque de cemento de estilo soviético, oscuro y sin café. Lo rudo contra lo sofisticado, la noche frente a la claridad, quizá sea una metáfora de los tipos de literatura que se escriben en uno y otro mundo.

Si Iowa City es una ciudad de escritores (más aún, una ciudad de la literatura declarada por la UNESCO en 2008), no es raro que una de las librerías más emblemáticas de Estados Unidos esté aquí: en Prairie Lights hay lecturas casi a diario (Marilynne Robinson, cuya obra está inspirada por Iowa, es invitada habitual). En su cafetería es común ver escritores trabajando: el té con pastas (traídas de Deluxe, la mejor repostería de la ciudad) ayuda a calmar la ansiedad del Word en blanco.

Es más raro, aunque no del todo infrecuente, encontrar escritores en la maravillosa biblioteca pública de Iowa City. Dos pisos infinitos, diáfanos, llenos de lugares cómodos en los que leer lo último de Miranda July y lo primero de Virgilio. Moderno y reformado recientemente, el edificio es casa diurna de muchos vagabundos que se culturizan leyendo a Schopenhauer mientras ven la nieve caer en invierno a menos quince grados.

Al Foxhead, pretenciosamente llamado “el bar de los escritores” , entre semana va poca gente y se oye hablar, sobre todo, español. Los fines de semana, sin embargo, los poetas y novelistas estadounidenses desencajan sus caderas a ritmo de música vieja. 'Girls just wanna have fun' es lo más desmelenado que se puede programar en la gramola. Hay una mesa de billar donde muchos querrían que hubiera una pista de baile, pero los parroquianos habituales, verdaderos profesionales de la carambola, muestran su desprecio hacia el glamour falso de la literatura y no ceden ni un centímetro ni un golpe de taco contra los que se acercan demasiado.

Hay otros escritores jóvenes, y no tan jóvenes, que se quedan en el bar de al lado, George’s, que tiene una gramola más moderna, con internet, y hamburguesas baratas buenas para asimilar el whisky. Algunos escritores, cansados de hablar de sus novelas optan por alejarse un poco del centro y buscar los bares donde sólo van locales. Están escondidos y son oscuros. Si los descubren, no comparten con nadie el hallazgo. Son una guarida. Eso sí, si viene visita, no cabe ninguna duda: no se pueden ir de Iowa City sin tomar un trago en el Foxhead, el lugar donde Kurt Vonnegut, dicen, le pegó un puñetazo a un alumno llamado John Updike, donde se emborracharon Raymond Carver, John Cheever y T.C. Boyle, donde se han celebrado premios Pulitzer. Donde algunos escritores que viven de serlo (al menos por unos años) se gastan el sueldo en cerveza barata y tallan sus nombres en las mesas de madera.

* Alba Lara Granero es una escritora manchega que con veintisiete años recibió una beca para un programa de escritura creativa en Iowa City, ("¿Cómo se dice que no a eso?"). Nos cuenta su experiencia desde la ciudad "de halo sagrado que han dejado escritores como Raymond Carver, John Cheever, Flannery O'Connor o Marilynne Robinson (que ejerce como profesora en al ciudad).

* Puede que también te interese...

Drupal theme by pixeljets.com D7 ver.1.1